Veredas, senderos y vías verdes, estrategias para la conservación
Antiguos trazos milenarios por los que andaron peregrinos, ladrones, profetas campesinos, nómadas y todo tipo de tribus fundando pueblos, haciendo la guerra, conduciendo ejércitos, buscando semillas, atrayendo seguidores o simplemente arreando ganado.

Los antiguos caminos representan un viaje en el tiempo, una aproximación directa a la imaginación, al paisaje, a la memoria e infinidad de historias en las cuales ha transcurrido el camino remoto y reciente de la humanidad.

¿Cómo definir el destino o la ruta sin imaginarse el camino?

Parece imposible, aun mas imposible parecería en nuestros días llegar a un sitio sin la existencia previa de un camino, ese que serpentea, el que sube, que cruza valles, montañas, planos, ciudades, el que nos lleva a esos lugares que aparecen en poemas, en dichos, en canciones, esos espacios que no son un sitio específico si no la mezcla de infinitos transectos, esos, son los que ahora llamamos caminos. Nuestros viejos les llamaron veredas, primero los hicieron a fuerza de recorrerlos una y otra vez, luego con pico y pala, y en algunos casos la modernidad los convirtió en carreteras y autopistas.

Esos espacios difíciles de acotar en los cuales ha florecido la cultura, la naturaleza y la historia de pueblos milenarios vuelven en hoy en día a la memoria y uso de aquellos que se interesan en la conservación, en la recreación, en la historia y en novedosas formas para encausar una industria tan controvertida como lo es la industria del turismo, en específico el llamado ecoturismo.

Conocidas como vías verdes, parques lineales, vías dulces o cinturones verdes, las veredas y senderos destinados al trafico no motorizado son hoy en día el principal componente del turismo en áreas naturales, indispensables caminos que acercan a visitantes, viajeros, exploradores, deportistas y gente urbana hacia los espacios naturales.

En el presente las preferencias de viajeros y visitantes de áreas naturales se basan en recorridos parciales o totales a través de redes de veredas, ejemplos de esto son: La vereda que cruza la región del Anapurna en la India, el camino Inca que conduce a Machupichu en Perú, la ruta de la Seda en Oriente, o el antiguo camino de Santiago de Compostela en España recorrido año con año por miles de turistas.

Sin embargo la historia reciente de las veredas parece no terminar en los antiguos caminos, por el contrario en la actual corriente mundial la mayoría de las veredas y senderos recreativos son de reciente construcción, entre otras cosas esto se debe a la problemática ambiental generada por la sobre visitación de turistas en veredas y sitios naturales que originalmente no fueron planeados con este fin, pues en muchos de los sitios antes mencionados se han registrado fuertes procesos de erosión y tráfico de turistas sobre antiguos caminos que no cuentan con las características necesarias para no impactar de forma negativa.

Tal problemática ha generado una contrapropuesta mundial para la construcción de senderos de usos múltiples y bajo impacto ambiental, entre otras cosas la nueva tendencia para la creación de redes de veredas persigue la inclusión de múltiples usuarios, el beneficio de los sistemas ambientales y la inclusión comunitaria en los complejos procesos de conservación, esto se logra a través de nuevas técnicas para construir veredas con bajas pendientes, fáciles de caminar, de rodar y de baja velocidad, además de intensos procesos de capacitación e inclusión local.

Prueba de esto son los miles de kilómetros de veredas recientemente construidos en los Alpes Europeos y áreas naturales de países como Estados Unidos, Canadá, Australia o Nueva Zelanda.

Es así como los administradores de enormes áreas naturales y una buena parte de la industria del turismo de naturaleza depende ya en gran medida de la cantidad y calidad de veredas y senderos capaces de atraer a caminantes, naturalistas, ciclistas, patinadores y paseantes urbanos interesados en atractivos paisajísticos.

En términos de conservación la experiencia en la creación de senderos se ha convertido en una novedosa forma para distribuir la carga de visitantes hacia las áreas naturales, sobre todo en espacios altamente visitados como aquellas áreas alrededor de las ciudades.

Por ejemplo: Para los capitalinos pudiera considerarse normal el ver la carretera que conduce al Ajusco a vuelta de rueda cada fin de semana, sin embargo esto requiere de un análisis sobre el porque solo podemos llegar a la naturaleza a través del automóvil y los costos que esto genera.

Dado que es imposible cerrar estas áreas a la visitación se torna mas urgente dar inicio a una serie de estrategias para distribuir a los visitantes, reglamentar los accesos y generar beneficios sociales a través de la prestación de servicios recreativos. Así es como en múltiples ciudades de todo el mundo las redes de senderos y vías verdes se convierten en la principal herramienta para generar un turismo no destructivo y crear parques recreativos a bajo costo.

El panorama nacional muestra solo de manera reciente un marcado interés en la construcción de las llamadas vías verdes y senderos de usos múltiples, de manera paradójica México es el paraíso en cuanto a veredas y senderos antiguos, pues factores tan determinantes como la complicada geografía nacional, los asentamientos indígenas aun presentes en miles de lugares a lo largo y ancho del país mantienen viva una inmensa red de veredas aun en uso.

Son infinidad de trayectos, cientos de miles de kilómetros tan cortos como el camino a Chalma, históricos como la ruta de cortes, escénicos y sagrados como la ruta zapoteca que cruza del Golfo a Monte Alaban, y otros miles que permanecen en el olvidado como el las misiones a lo largo del Pacífico.

Por si esto fuera poco la existencia de mas de 10 mil kilómetros de vías de tren en desuso se convierten en la futura estrategia nacional para construir una industria del verdadero turismo sostenible en donde podamos recuperar nuestras áreas naturales, las historias ahí acontecidas y todo el patrimonio histórico que cruza a lo largo y ancho del país.

Los beneficios de hacer esto alcanzarían tal magnitud que se daría inicio a una nueva forma de planear las ciudades, la movilidad, la recreación y el acercamiento hacia la naturaleza a través del ejercicio.

En este contexto existen 2 hechos que celebrar:
1. El primero es la iniciativa del Gobierno del Distrito Federal por la creación del primer parque linear en México, mismo que ya podemos observar en algunos tramos sobre el periférico a lo largo de la antigua vía del tren México a Cuernavaca.

2. El segundo es el interés de distintas instituciones gubernamentales por realizar la primera reunión internacional sobre vías verdes en suelo Mexicano para Octubre del 2003.

El primero de estos proyectos en suelo Mexicano corre sobre la antigua vía del ferrocarril México - Cuernavaca, mas de 50 kilómetros desde Polanco cruzando periférico y el suelo de conservación en el sur de la ciudad, conectando tres áreas naturales protegidas, 2 estados y 6 pueblos rurales, Chapultepec, Reforma y otras emblemáticas áreas de la Ciudad Capital. En términos de transporte se convertirá en la primera vía para bicicletas, minusválidos y escolares, es decir: Será una alternativa de transporte sostenible y recreación, de continuarse hasta el Estado de Morelos seguramente se convertiría en uno de los grande atractivos nacionales.

Cabe mencionar que la demanda de este tipo de actividades genera economías enteras para países como Suiza, tan solo ese país se cuenta con una red de mas de 50 mil kilómetros de senderos para caminantes y ciclistas o España que cuenta con 7 mil kilómetros de antiguas vías de tren en desuso recientemente convertidas en vías verdes.

El gran interés de los visitante y turistas se debe entre otras cosas a que estos destinos tienen la característica principal de brindar experiencias, de confrontar al turista ante la realidad de sumergirlo en la vida cotidiana al mismo tiempo que transita por un gran parque en donde hay gente, servicios, problemas, soluciones y sobre todo vivencias reales.

Para los distintos pobladores rurales representa una oportunidad para complementar el ingreso diversificando sus actividades, ya sea brindando un servicio, un producto, simple información o generando un mercado para nuevos productos.

En cuanto a otras experiencias mexicanas destacan la ciclovía sobre el malecón de Ixtapa Zihuatanejo y la recientemente construida sobre el malecón en Campeche, ambas constituyen un gran éxito donde conviven locales y foráneos por igual.

Los sitios en los que actualmente se pueden utilizar redes de veredas de usos múltiples construidos ex profeso para áreas naturales de México Son:

1.El parque nacional del Chico en Hidalgo que actualmente cuenta con 25 kilómetros de senderos de usos múltiples y 2 campamentos
2. La reserva estatal de Monte Alto en Valle de Bravo, Estado de México con 25 kilómetros de senderos de usos múltiples y un área de campismo
3. El parque Ejidal de Cacalomacán dentro del Parque Nacional Nevado de Toluca con 10 kilómetros de senderos de usos múltiples y un campamento.
4. El parque Ejidal del Guajolote en Hidalgo que tiene 15 kilómetros de senderos de usos múltiples y un campamento

Los antes mencionados forman parte de algunos de los parques construidos por consultoría Balam con la tecnología aportada principalmente por la asociación internacional de ciclismo de montaña IMBA.

Comúnmente se confunden los senderos interpretativos con aquellos recreativos y de usos múltiples, la diferencia esencial estriba en que aquellos con intención únicamente educativa reciben un menor número de visitantes sin contar con un diseño que tome en cuenta pendientes y disminución de la erosión, es decir son un concepto que tiene su origen en una visión antigua de la conservación, mientras que aquellos construidos para múltiples usuarios generan visitaciones recurrentes por parte de deportistas, escolares, paseantes y otros usuarios, generalmente son mas exitosos los de usos múltiples ya que cuentan con mayores posibilidades para generar autosuficiencia económica y al largo plazo logran un mayor impacto educativo y de concientización sobre la población.

Es así como a nivel mundial se empieza a genera toda una discusión sobre la necesidad de que los gobiernos que realmente deseen promover el ecoturismo inviertan en este tipo de infraestructura en lugar de pagar cuantiosas cabañas que generalmente terminan en proyectos fallidos, por otro lado es la iniciativa que tal vez permita decretar a algunos de los caminos como patrimonio histórico, una gran alternativa para aquellos que aman el movimiento en silencio.

Para información relacionada con el tema:
http://www.bicitekas.org
http://www.sustrans.org

http://www.balam.com.mx